El consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, ayer durante el pleno del Parlamento. J.M SERRANO
El PP, eufórico, afirma que sus enmiendas agilizan la gestión del agua
La portavoz de Medio Ambiente del PP-A, Carolina González Vigo, aseguró ayer que las 29 enmiendas que aceptó el PSOE por error no cambian sustancialmente la nueva Ley de Agua en lo que se refiere al aumento de la fiscalidad y el intervencionismo de la Junta, aunque contribuirán a «desarticular la maraña administrativa» en torno a la Agencia Andaluza del Agua. En ese sentido, destaca la enmienda del PP que modifica que este organismo tenga, como quería el PSOE, ocho directores provinciales. Ahora tendrá sólo un director por cuenca. Otra enmienda permitirá que el Observatorio Andaluz del Agua tenga «menos competencias», dijo González Vigo, quien destacó que las modificaciones del PP también han redundado en una mayor autonomía municipal.
La portavoz de Medio Ambiente del PP-A, Carolina González Vigo, aseguró ayer que las 29 enmiendas que aceptó el PSOE por error no cambian sustancialmente la nueva Ley de Agua en lo que se refiere al aumento de la fiscalidad y el intervencionismo de la Junta, aunque contribuirán a «desarticular la maraña administrativa» en torno a la Agencia Andaluza del Agua. En ese sentido, destaca la enmienda del PP que modifica que este organismo tenga, como quería el PSOE, ocho directores provinciales. Ahora tendrá sólo un director por cuenca. Otra enmienda permitirá que el Observatorio Andaluz del Agua tenga «menos competencias», dijo González Vigo, quien destacó que las modificaciones del PP también han redundado en una mayor autonomía municipal.
Cuestión de un dedo
Cuando sus señorías votan en la Cámara deben de estar pendientes de las indicaciones que les hace el secretario del grupo parlamentario, quien señala a sus diputados la orientación del voto que deben emitir a través del sistema electrónico de votación. A saber: un dedo en alto significa que el voto es afirmativo, dos dedos indican el voto en contra y tres dedos la abstención. Lo cierto es que la mayoría de las veces los diputados no saben qué está votando porque es tal la cantidad de enmiendas que se presentan, que la Presidencia del Parlamento opta por limitarse a mencionarlas por el número que llevan, con lo que la indicación del secretario del grupo parlamentario es esencial para coordinar la votación del grupo.
Cuando sus señorías votan en la Cámara deben de estar pendientes de las indicaciones que les hace el secretario del grupo parlamentario, quien señala a sus diputados la orientación del voto que deben emitir a través del sistema electrónico de votación. A saber: un dedo en alto significa que el voto es afirmativo, dos dedos indican el voto en contra y tres dedos la abstención. Lo cierto es que la mayoría de las veces los diputados no saben qué está votando porque es tal la cantidad de enmiendas que se presentan, que la Presidencia del Parlamento opta por limitarse a mencionarlas por el número que llevan, con lo que la indicación del secretario del grupo parlamentario es esencial para coordinar la votación del grupo.
Actualizado
Jueves
, 29-04-10 a las 15
:
29
El Parlamento dio ayer el visto bueno a la Ley de Aguas con el voto a favor del PSOE y de IU y el contrario del PP, que considera la Ley una norma «intervencionista». Hasta ahí, el pleno transcurría con la habitual parsimonia que marca la tónica de las mayorías absolutas. Pero, pese a la esperada decepción, la bancada del PP se mostraba especialmente satisfecha con la aprobación de una norma que habían rechazado. Y es que el PSOE cometió el error, a la hora de votar las enmiendas a la Ley, de aceptar 29 del PP (ya rechazadas por los socialistas en el trámite previo de las comisiones) que desvirtúan absolutamente la Ley que pretendía el PSOE.
Repentinamente el resto del pleno parlamentario pasaba a un segundo plano y la Ley del Agua se convertía en la noticia del día. Nadie recordaba precedente similar que llegó a llevar al PP a que se reconsiderara su voto en contra de la Ley, cuestión que finalmente no ocurrió.
«Fácilmente subsanable»
El PSOE consideraba ayer que el error cometido por el secretario del grupo parlamentario socialista, José Muñoz, al indicar la intención del voto al resto de diputados socialistas, es «fácilmente subsanable» y han trasladado el conflicto a los servicios jurídicos de la Cámara para que analicen la situación y estudien la fórmula que contempla el Reglamento del Parlamento para «subsanar el error», y anular las 29 enmiendas aprobadas al PP. El portavoz parlamentario socialista, Mario Jiménez, admitía que las enmiendas del PP que contaron con el visto bueno del PSOE contemplan «elementos contradictorios» con el espíritu de la Ley, por lo que entiende que hay que eliminarlas antes de que entre en vigor la nueva norma, para lo que hay un plazo de un mes.
No habrá sanción
Jiménez dejó claro que «sobran» las 29 enmiendas de los populares, y que deberá ser la Mesa de la Presidencia la que resuelva finalmente el conflicto abierto del que, paradójicamente, sólo fue consciente el PP cuando estaba ocurriendo, ya que ni el propio consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, ni ninguno del medio centenar de diputados socialistas se dieron cuenta de la equivocación hasta que se aprobó la Ley.
El portavoz socialista también apuntó que no habrá sanción para el secretario del grupo parlamentario, y lo excusó diciendo que eran muchas enmiendas ante las que había que pronunciarse «y el que tiene boca se equivoca».
IU, que había apoyado la Ley de Aguas, se mostraba disgustado por lo ocurrido y estaba dispuesto a apoyar al PSOE en su reclamación. En ese sentido, IUCA, en un escrito a la presidenta de la Cámara, Fuensanta Coves, afirma que el reglamento establece en su artículo 122 la posibilidad de que la Mesa del Parlamento envíe el texto de una Ley aprobada por el pleno de nuevo a la comisión si se detecta que la incorporación de enmiendas o votos particulares provoca que el texto final sea «incongruente».
El PP, por su parte, no podía evitar la enorme satisfacción que le había producido la aprobación de 29 de las 63 enmiendas que el PSOE no le había aceptado, «la primera vez que aceptan semejante cantidad de enmiendas nuestras», ironizaba la diputada del PP Carolina González Vigo. El grupo popular, sorprendido ante la aceptación de sus tesis, llegó a replantearse si daban su apoyo a la norma, «pero aunque recogen enmiendas inesperadas no corrige los defectos que presenta la Ley», que «no es buena para los intereses de los andaluces» apuntó el parlamentario Jorge Ramos.
Además, el PP entiende que no ha sido un error técnico, como habría ocurrido en el caso de que hubieran fallado los sistemas electrónicos del voto, por lo que entienden que la Ley debe ser publicada en el BOJA tal y como se aprobó ayer, es decir, con las enmiendas del PP.
Por ello, el secretario general del PP-A, Antonio Sanz, manifestó, tras señalar que lo ocurrido en el Parlamento demuestra la «inexperiencia» del nuevo portavoz parlamentario socialista, que si el PSOE quiere cambiar la Ley aprobada no les queda más remedio que remitir a la Cámara una proposición de Ley e iniciar todo el proceso para su aprobación. «Pretenden que la voluntad esté por encima del voto y no se puede modificar el voto», aseguró.
Respecto a la propuesta de IUCA, afirmó que considerar «incongruente» una ley es un «juicio de valor político y no una cuestión técnica» de carácter jurídico.

